Sin duda alguna son los colores del verano, sobre todo en nuestro país, ya sea por el Mediterráneo o como es en nuestro caso en el Atlántico, todo inundado con la luz del sol.
En los meses de mucho frío, cuando nos acoramos del verano, aparte del olor a mar, ese olor salado y fresco, nuestra mente se vuelve azul en todas sus tonalidades y en blanco cal. No hay nada más nuestro que el azul y blanco mezclado con la caña, el esparto, o la madera natural, todo huele a limpio y fresco.
Ya por fin ha llegado el verano, abrimos las ventanas de par en par, aireamos la casa y la inundamos de luz, cambiamos colchas, cojines, visillos, aligeramos los espacios para hacer las estancias más frescas, más limpias y todo esto se consigue sobre todo con dos colores AZUL Y BLANCO.
VIVA EL VERANO!













